
Ya lo habían advertido días atrás: la paciencia se ha acabado. Y ayer, los ex trabajadores de Delphi, mostraron de forma evidente que su espera para que se cumplan los compromisos firmados no tiene más recorrido.
Los cuatro sindicatos que aún los
representan (CCOO, UGT, CGT y USO) habían convocado a la plantilla a las
10:30 horas de la mañana de ayer en la antigua factoría. Poco a poco
fueron llegando hasta congregarse más de 400 personas. Durante los
primeros diez minutos, los ex operarios se dedicaron a rodear con
pancartas el recinto de la factoría.
Lemas contra PP, PSOE e IU, recuerdos
por los “incumplimientos” y frases alusivas a los reiterados anuncios
de nuevas empresas y de contratos que nunca llegaron.
Se dirigieron a pie por el lateral de
la fábrica hasta llegar al nudo del Río San Pedro, en la CA-35, que
enlaza con el puente Carranza. De manera sorpresiva, los ex operarios
interrumpieron el tráfico y colocaron barricadas con los propios
elementos de la obra que sigue ejecutándose en la carretera.
Casi de inmediato, un par de
barricadas ardientes se hicieron protagonistas en medio de los cientos
de vehículos que vieron interrumpido su camino en uno y otro sentido. La
mayoría pudo dar la vuelta y continuar por otro itinerario. Entretanto,
se repetían los gritos: “Dónde están los 4.000 empleos” o “trabajo para la Bahía”.
Allí permanecieron durante un cuarto
de hora. En ese instante, siete furgonetas de la Policía antidisturbios
acudieron al lugar y cerca de una treintena de agentes se encargaron de
dispersar a los manifestantes. Bastaron un par de disparos de
advertencia con material antidisturbio. Y lo hicieron en dos sentidos:
un grupo de ex trabajadores se dirigió a la entrada de la fábrica y fue
seguido por la mitad de los agentes. La otra mitad de los manifestantes
abandonó la carretera en dirección a la barriada del Río San Pedro.
Entre gritos y abucheos, los ex
trabajadores fueron desapareciendo entre los bloques de pisos, mientras
la Policía permanecía vigilando junto al panel que separa la carretera
de las viviendas. Hay que decir que, durante unos minutos, cayeron por
encima de dicho panel un buen número de objetos (entre los que se
incluían botellas de cristal o piedras) que golpearon el techo de las
furgonetas de la Policía.
En esa situación permanecieron los
agentes casi media hora. Todo seguido con mucha atención por los vecinos
de la barriada puertorrealeña desde los balcones de sus viviendas.
Incluso, se escuchó a una de las propietarias lanzar un grito: “Como me
rompáis un cristal, verás”. No pudo determinarse a qué grupo iba
dirigido el aviso, si a manifestantes o a los agentes.
El hecho fue que la estrecha vigilancia policial se alargó hasta casi las 12:00 del mediodía en la propia barriada.
Varios furgones se dispersaron por las entradas de la zona en busca de
algunos de los manifestantes. Pasado el momento de tensión, la protesta
se dio por terminada.
En la puerta de la fábrica también
permanecían más agentes antidisturbios en previsión de que los ex
empleados tuvieran intención de entrar en el interior o seguir con sus
reivindicaciones.
Por su parte, el portavoz de UGT, Antonio Montoro, recalcó ayer antes de que llegara la Policía que lo
ocurrido en la carretera no era más que “una muestra más del cansancio
de 600 personas que siguen sin empleo, que ya no se creen más promesas”.
Y, por ese mismo motivo, continuarán
adelante con nuevas movilizaciones en los próximos días, acciones que
siempre tendrán carácter “sorpresivo”, como indicaron ayer desde los
sindicatos. Una vez más, los trabajadores volvieron a mostrar su crítica
hacia los dirigentes políticos de los tres partidos que en algún
momento han tenido algo que ver en el proceso (PP, PSOE e IU).
La protesta provocó un largo atasco
en ambos sentidos de entrada y salida de Cádiz y la circulación no quedó
totalmente restablecida hasta cerca de la una de la tarde, cuando entre
los propios agentes antidisturbios y la Guardia Civil consiguieron
quitar los elementos que habían quedado sobre la calzada.
La acción reivindicativa de
los sindicatos de Delphi continuó por la tarde. Los representantes
sindicales acudieron al acto que la consejera de Presidencia de la
Junta, Susana Díaz, protagonizó por la tarde en el Campo de Gibraltar.
En Algeciras, donde participó en un acto de partido, la consejera
recibió a los representantes del colectivo para atender sus demandas.
Al inaugurar una iniciativa
provincial socialista bajo el nombre de Foro de Presencias, Susana Díaz
se dirigió a los militantes presentes para explicarles el motivo del
retraso de más de media hora con respecto al horario previsto. Y el
motivo no era otro que la reunión informal mantenida con los ex Delphi,
según informa David Cervera.
Díaz explicó que “teníamos un
conflicto laboral en la puerta y, si los trabajadores van a las puertas
de un acto, es porque necesitan que les escuchemos. No vamos a dejar de
estar en la provincia porque haya problemas. Vamos a los actos aunque
exista un conflicto social. Es nuestra obligación”.
Por su parte, la secretaria
provincial socialista, Irene García, añadió que “Susana Díaz ha atendido
la petición de trabajadores que están pasando un mal momento. La Junta
de Andalucía ha demostrado que siempre está dispuesta a abrir vías de
diálogo para solucionar los problemas de los trabajadores”.
El portavoz de UGT, Antonio
Montoro, comentó al término del encuentro, celebrado en el hotel
Alborán, que “simplemente hemos dicho a la consejera lo que pensamos de
esta situación, que no aguantamos más y que necesitamos soluciones”. En
ese sentido, transmitieron a Susana Díaz que “queremos que se cumpla el
protocolo firmado, que se nos recoloque en las instalaciones de la
antigua Delphi, y que no queremos más reuniones que no valgan para nada;
la gente está desesperada, un centenar de compañeros ya está cobrando
la ayuda familiar y el resto estará en circunstancias similares en poco
más de dos meses”.
Según Montoro, “le hemos
pedido una ayuda para poder tirar hasta que llegue alguna empresa,
porque han tenido una, BWI, y no han sido capaces de que se instale”.
El representante de UGT aseguró que “la consejera se ha comprometido
con nosotros a que la semana que viene tendremos una respuesta de la
Junta”.
No obstante, no bajarán el
listón en sus movilizaciones. “Esto ya no lo para nadie hasta que no nos
den soluciones por escrito”, sentenció Montoro. De hecho, el próximo
lunes han convocado una nueva asamblea de trabajadores en Puerto Real.
