
La de este sábado fue ya la tercera convocatoria consecutiva, con una gran mayoría de asistentes incluidos entre los 600 operarios a los que todavía no se ha encontrado acomodo laboral. «Queremos que se cumpla el protocolo firmado, y que no se ponga a la crisis como excusa para no cumplir», defienden.
En este sentido, se duelen de ciertos prejuicios por parte de algún sector de la opinión pública: «La manija de la culpabilidad que la Junta ha girado hacia nosotros es cosa de los políticos, que no cumplen con su deber», postulan.
Los integrantes de la asamblea, ajena a los sindicatos, reclaman un empleo «de calidad y digno para la persona». En este sentido, demandan que «el dinero que se ha gastado para formación durante no vaya a la basura», una posibilidad que, en caso de materializarse, estiman que «sería un fracaso político».
El martes pasado acudieron a las oficinas del Dispositivo de Tratamiento Singular en Jerez, para hacer patente su malestar. De todos modos, casi todo queda a expensas de la reunión comprometida entre la administración autonómica y los sindicatos, en la que se iban a dar más detalles sobre las empresas por llegar. La cita, en principio prevista para este mes, se ha trasladado a octubre para no coincidir con el escenario de la huelga general
Los antiguos operarios recuerdan que «la Junta dijo en su día que iba a traer 14 empresas», a lo que oponen la única llegada de Alestis Aerospace y Gadir Solar, además de las prejubilaciones. Aun con ello, matizan que «los 350 de Alestis todavía no están trabajando, y los 100 de Gadir Solar han tenido que aceptar ciertas condiciones».